Hola Amigos, buen día. Tres de los principales bancos centrales anunciarán esta semana sus respectivas decisiones de política monetaria. La actualidad de estas entidades no se parece mucho, aunque en ningún caso se esperan cambios en la tasa de interés que anunciarán.
En primer lugar, la Reserva Federal se apresta a dejar la tasa en el 3.75%, una jugada lógica por parte del banco central que comanda Kevin Warsh. Ya en su primera presentación, el funcionario aclaró que luchará contra la inflación, que actualmente se encuentra lejos del 2%, objetivo del banco. Si bien la inflación bajó en junio, los datos de este mes reflejarán el aumento del petróleo, que pasó de 67 a 95 dólares en pocos días en los futuros del WTI, generando un incremento del costo de vida.
La Fed no tomará medidas de fondo en esta reunión. Dejará la tasa en el nivel actual, aunque dejará abierta la puerta a un aumento en septiembre. El mismo estará vinculado, si se produce, a una continuación en el conflicto en Medio Oriente, que en verdad nadie sabe como evolucionará. De allí es que la clave del próximo miércoles no será la tasa, sino el discurso de Warsh, y el tono del comunicado oficial de la Fed.
El Banco de Inglaterra también anunciará la tasa, que quedará, igual que la de la Fed, en el 3.75%. Si bien la inflación de Reino Unido está por encima del objetivo del 2%, el BoE no tiene el mismo apuro que la Fed. El costo de vida es el 2.6% interanual a junio, y no se espera un discurso de línea dura por parte del Comité que lidera Andrew Bailey. La libra esterlina presenta un presente algo irregular, con alzas y bajas constantes, e inicia la semana en torno a 1.3350, a mitad de camino entre una tendencia bajista y una alcista de mediano plazo. Este lunes podría observar una recuperación similar a la que ya tuvo el jueves a la tarde y el viernes, aunque dentro de rangos estrechos de precios.
Por último, el Banco de Japón se verá en figurillas para explicar lo que sucede con el yen. La entidad, que está a cargo del Sr. Ueda, ha intentado defender a su moneda con armas que, a todas luces, resultaron ineficientes e ineficaces. A fines de abril inyectó, en conjunto con el Ministerio de Finanzas, 75 mil millones de dólares, y logró alejar al yen de 160.00 por unos días. Durante mayo, junio y julio, la moneda nipona no ha dejado de caer, y comienza esta semana en 163.60, mínimo de 40 años, sin que se esperen novedades en cuanto a intervenciones o acciones que puedan frenar la baja de esta divisa que supo ser un activo de refugio por excelencia, y que hoy luce como una de las de peor desempeño en el mundo en los últimos 5 años. Para este lunes, la zona de 164.20 aparece en el horizonte, con un soporte en 162.80.
Saliendo de los bancos centrales, el oro abrió la semana con una ligera recuperación, aunque está muy lejos de retomar una tendencia alcista sustentable. Para hacerlo, deberá quebrar la zona de 4150 dólares, en cuyo caso 4200 dólares será la zona a tener en cuenta.
Finalmente, el euro se debate entre una baja más importante y una recuperación que lo aleje de sus mínimos del año que tocó el 24 de junio en 1.1325. La zona de 1.1430 es la primera resistencia para este lunes, aunque no esperamos cambios importantes en los precios de la moneda única en esta sesión. La expectativa que genera el comunicado de la Fed es fuerte, y probablemente se mantenga, al igual que el resto de las monedas más importantes, en rangos de precios ya conocidos.
Este lunes, la publicación de las órdenes de bienes durables a las 8.30 del este puede tener algún impacto en los precios del dólar.
Amigos, tengan todos una excelente jornada de operaciones, nos vemos el martes.